sábado, 24 de marzo de 2012


LA DENTINA

La dentina, llamada también sustancia ebúrnea o marfil, es el eje estructural del diente y constituye el tejido mineralizado que conforma el mayor volumen de la pieza dentaria. La porción coronaria de la dentina está recubierta a manera de casquete por el esmalte, mientras que la región radicular esta tapizada por el cemento. Interiormente, la dentina delimita una cavidad, denominada cámara pulpar, que contiene la pulpa dental que es el único tejido blando del diente.
El espesor de la dentina varía según la pieza dentaria: en los incisivos inferiores es mínimo (1 a 1,5mm), mientras que en caninos y molares es de 3mm, aproximadamente.
En la estructura de la dentina podemos distinguir dos componentes básicos: la matriz mineralizada y los conductos o túbulos dentinarios que la atraviesan en todo su espesor y que alojan a los procesos odontoblasticos. Dichos procesos odontoblasticos son las largas prolongaciones citoplasmáticas de las células especializadas llamadas odontoblastos, cuyos cuerpos se ubican en la región más periférica de la pulpa. Estas células producen la matriz colágeno de la dentina y también participan en el proceso de mineralización de la misma, siendo, por tanto, responsables de la formación y del mantenimiento de la dentina.
Los cuerpos celulares de los odontoblastos están separados de la dentina mineralizada por una zona de matriz orgánica no mineralizada denomina predentina.

Propiedades

Color: la dentina presenta un  color blanco amarillento, puede variar de un individuo a otro y, también, a lo largo de la vida. Como el esmalte es translucido, por su alto grado de mineralización, el color del diente lo aporta generalmente, la dentina.
Puede depender, del grado de mineralización, de la vitalidad pulpar, de la edad y de los pigmentos, estos pueden tener origen endógeno o exógeno. Los pigmentos endógenos provienen, por ejemplo, de la degradación de la hemoglobina en los casos de hemorragias pulpares por traumatismo y  acción medicamentosa, que también ocasiona tonos grisáceos. Los pigmentos exógenos pueden provenir de obturaciones metálicas.
Translucidez: la dentina es menos translucida que el esmalte, debido a su menor grado de mineralización, pero en las regiones apicales, donde el espesor de la dentina es mínimo, puede verse por transparencia el conducto radicular.
Dureza: está determinada por su grado de mineralización. Es mucho menor que la del esmalte y algo mayor que la del hueso y el cemento. En dientes de personas jóvenes, la dureza de la dentina es similar a la de la amalgama de plata.
Radioopacidad: depende del contenido mineral y es menor que la del esmalte y algo superior a la del hueso y el cemento. Por su baja radioopacidad, la dentina aparece en las placas radiográficas sensiblemente más oscura que el esmalte.
Elasticidad: la elasticidad propia de la dentina tiene gran importancia funcional, ya que permite como estar la rigidez del esmalte, amortiguando los impactos masticatorios. La elasticidad varía en función del porcentaje de sustancia orgánica y al agua que contiene.
Permeabilidad: la dentina tiene más permeabilidad que el esmalte debido a la presencia de los túbulos dentarios, que permiten el paso a distintos elementos o solutos, que la atraviesan con relativa facilidad. Se han descrito dos mecanismos de transporte a través de los túbulos: por difusión o por presión de los fluidos intersticiales de la pulpa. El movimiento del fluido a través de los túbulos es tanto centrífugo como centrípeto. Dicho movimiento es el responsable del estimulo hidrodinámico en el que se sustenta la teoría de bramstrom para explicar el dolor dental. La permeabilidad dentinaria es una de las propiedades de mayor importancia en la práctica clínica por el sistema de adhesión de los biomateriales.

Composición química

 La composición química de la dentina es aproximadamente la siguiente: 70% de materia inorgánica, principalmente cristales de hidroxiapatita, 18% de materia orgánica principalmente fibras colagenas y 12% de agua.
Matriz orgánica:
El colágeno que se sintetiza en el odontoblasto, representa el 90% de la matriz. El colágeno tipo I y I trímero representa el 98% del colágeno y los colágenos tipo III y IV , el 1-2% y 1% respectivamente.los colágenos tipo IV y VI se han descrito en muy pequeñas proporciones y en diferentes circunstancias. El colágeno tipo III se segrega en casos de dentina opalescente y ocasionalmente está presente en la denominada dentina peritubular; el de tipo IV, en los momentos iniciales de la dentinogenesis, cuando existe una membrana basal que separa la dentina no mineralizada de los ameloblastos secretores y finalmente los de tipo V y VI se han descrito en distintas regiones de la predentina.
En la dentina orgánica de la dentina se han detectado proteínas no colagenas que representan el 10% del total. Destacan entre ellas las proteínas fosforiladas de la matriz que se agrupan con la denominación de SIBLINGs y que son glucoproteínas pequeñas relacionadas con integrina.
Destacan:
La fosfoforina dentinaria (DPP) que, tras el colágeno, es el componente más abundante de la dentina. También la sialoproteina dentinaria (DSP), la sialofosfoproteina dentaria (DSPP), y la proteína de la matriz dentinaria 1 (DMP1).
Los genes vinculados a la síntesis de estos compuestos están ubicados en el cromosoma 4.
Los proteoglucanos, formados por proteínas y glucosaminoglucanos están presentes también en la matriz dentinaria. El condrotin 4-sulfato (CS-4) y el condroitin 6-sulfato (CS-6) son los GAG más frecuentes. Los GAG tienen mayor presencia en premolares y en molares.
Proteínas del suero, como la albumina, fosfolipidos, metaloproteinasas e, incluso, amelogeninas y factores de crecimiento, posiblemente, inmovilizados durante la dentinogenesis.

Matriz inorgánica:
Está compuesta por cristales de hidroxiapatita similares, químicamente, a los del esmalte, cemento y hueso. Por su tamaño se diferencian de los grandes cristales del esmalte, ya que los cristales de dentina son pequeños y delgados, más parecidos a los que se encuentran en el tejido óseo.
Los cristales se orientan de forma paralela a las fibras de colágeno de la matriz dentaria, disponiéndose entre las fibras (70-75%) y, también, dentro de las mismas (25-30%), ya que ocupan los espacios entre las moléculas de colágeno que la forman.
Además de los cristales de hidroxiapatita hay cierta cantidad de fosfato amorfos, carbonatos, sulfatos y oligoelementos, como flúor, cobre, zinc, hierro, magnesio entre otros.

Estructura histológica de la dentina

 La estructura histológica de la dentina está constituida por unidades estructurales básicas y por unidades estructurales secundarias.
Unidades estructurales básicas
v  Túbulos dentarios:
Son estructuras cilíndricas delgadas que se extienden por todo el espesor de la dentina desde la pulpa hasta la unión amelodentinaria o cementodentaria. Su longitud promedio oscila entre 1.5 y 2mm, y que el conjunto de todos ellos constituyen un verdadero sustrato estructural de carácter microtubular. La pared del túbulo está formada por dentina peritubular o tubular y está constituida por una matriz mineralizada que ofrece una estructura y una composición química característica. Los túbulos alojan en su interior la prolongación odontoblastico y la pared del túbulo hay un espacio denominado espacio peroprocesal, que está ocupado por el licor o fluido dentinal. El proceso odontoblastico y el licor son los responsables de la vitalidad de la dentina. Este espacio permite que el fluido se difunda en forma bidireccional, utiliza la vía centrifuga para nutrir la periferia de la dentina y la vía centrípeta para conducir los estímulos o distintos elementos hacia la región pulpar.
o   Morfología: los conductos o túbulos de la dentina coronaria siguen un trayecto doblemente curvo, en forma de <<S>> itálica; la curvatura mas externa de dicha S es de convexidad coronaria y las mas interna, de convexidad apical. En las zonas cuspideas o incisales, el trayecto es prácticamente rectilíneo. En la región radicular, los túbulos describen una sola curvatura poco pronunciada, de convexidad apical; en las proximidades del ápice radicular son prácticamente rectos.
Estas trayectorias se denominan curvaturas primarias de los túbulos y de originan como consecuencia del apiñamiento progresivo de los odontoblastos durante la formación de la dentina. En efecto, a medida que los odontoblastos producen sucesivas capas de dentina, la cámara pulpar se reduce y los cuerpos de los odontoblastos van siendo desplazados hacia el interior del diente, mientras sus prolongaciones quedan dentro de los túbulos dentarios. Esto se conoce como “migración de los odontoblastos”. Como resultado de este apiñamiento hay muchos más túbulos dentarios por unidades de superficie en las zonas de dentina próximas a la pulpa, mientras que en las regiones más externas de la dentina, su número es menor.

El diámetro de los túbulos en general también varia siendo más anchos en la proximidad de la pulpa y alcanzando hasta 5um de diámetro y más estrechos en la zona periférica.

Existen también megatubulos en ciertas áreas de la dentina que incrementan localmente la permeabilidad. En todo su recorrido, los túbulos dentarios presentan  curvaturas secundarias de forma sinusoidal.

o   Pared de los túbulos  dentarios
Los túbulos están rodeados por un anillo o pared denominado dentina peritubular, tubular o matriz peritubular, muy mineralizado. La formación de la dentina peritubular se produce cuando se termina de completar la mineralización de la dentina intertubular. El área de la dentina intertubular también varía según la profundidad de la dentina que es aproximadamente un 12% en la predentina y de un 96% a nivel de la CAD. Estas características histológicas determinan el índice de permeabilidad dentaria que es mayor cerca de la cámara pulpar y de los cuernos pulpares.

La materia orgánica de la misma está formada por sustancias no colágenos, como glucoproteinas, proteoglucanos y lípidos. Se trata además de una dentina muy mineralizada cuyos cristales de hidroxiapatita son ricos en carbonato, magnesio y fosfato cálcico amorfo. Esta tiene tres zonas:

o   La zona hipomineralizada externa: se trata de la región más externa de la dentina peritubular y consiste en una interfase de menor mineralización entre la dentina peritubular y la dentina intertubular.
o   La zona hipermineralizada media: es la que presenta mayor espesor y un grado más alto de mineralización.
o   La zona hipomineralizada interna: es la última zona que se forma y por ello esta menos mineralizada que el resto, esta dentina es la que se puede obliterar el conductillo.

o   Contenido de los túbulos dentarios:
El interior está ocupado por la prolongación odontoblastica aunque entre dicha prolongación y la pared del túbulo existe un espacio estrecho ocupado por un líquido tisular rico en sodio y pobre en potasio. El fluido dentario es un filtrado del plasma sanguíneo pulpar y su composición química es, por ello, similar en albuminas y globulinas, si bien solo contiene la quinta parte de la concentración existente en el plasma. 

El fluido tisular de la dentina que se comunica con el de la pulpa, circula por el espacio periprocesal ocupando las zonas que dejan libres los odontoblastos. El volumen del líquido tisular es de un 10% del volumen de la dentina. Al exponer los túbulos se produce un movimiento del líquido no solo en superficie, sino también en profundidad que presiona las fibras nerviosas dentales e inicia el dolor.

La existencia de los túbulos dentarios determina que la dentina sea muy permeable. También son una vía de ingreso rápido de microorganismos provenientes de una caries.

v  Matriz intertubular o dentina intertubular
Se distribuye entre las paredes de los túbulos dentinarios y componente fundamental son las fibras de colágeno que constituyen una malla fibrilar entre la cual y sobre la cual se depositan los cristales de hidroxiapatita  semejantes a los existentes en la dentina peritubular.
La disminución en la dureza de la dentina en la proximidad de la pulpa puede por tanto atribuirse a la disminución de la dureza de la dentina intertubular y tanto al incremento en el numero de túbulos por área que existe en la zona de la dentina más próxima a la pulpa. En la matriz intertubular pueden detectarse todos los componentes que constituyen la materia orgánica de la dentina.
-Líneas Incrementales
La dentina al igual que el hueso crece por aposición, este crecimiento es el que determina la formación de las líneas incrementales. Estas líneas corren en ángulo recto respecto a los túbulos dentinarios y marcan el patrón rítmico normal de la aposición de dentina en dirección interna y hacia la raíz.
Las menores líneas incrementales que pueden ser distinguibles son las líneas incrementales de Von Ebner. Ellas representan el patrón diario de formación de dentina, se hallan separadas por una distancia regular, que es de unos 6 um en la corona y de unos 3.5 um en la raíz. Esta diferencia se debe a que la formación de la dentina en la corona es más rápida que en la raíz.
Otro tipo de líneas incrementales son las de Owen. Estas líneas mayores son irregulares en grosor y espaciamiento. Owen las describió originalmente como una coincidencia de las curvaturas secundarias entre los túbulos dentinarios vecinos, pero actualmente se dice que son alteraciones en el proceso de calcificación de la dentina.
-Dentina Interglobular
La dentina interglobular es el término utilizado para describir zonas de dentina no mineralizada o hipomineralizada que persisten dentro de la dentina madura. Esta se encuentra principalmente en la dentina circumpulpar, justo por debajo de la dentina del manto. 55 59 47. Como resultado de algunas enfermedades como deficiencias hormonales o nutricionales, la mineralización de la dentina se ve afectada y se produce un aumento de las áreas de la dentina interglobular. 20
Mjör I (1985) señala que la dentina integlobular se forma durante la dentinogénesis y que representa islas no mineralizadas de tejido que puede ser producto de muchos factores locales y sistémicos.
-Zona Granulosa De Tomes
Se encuentra en toda la periferia de la dentina radicular. En cortes longitudinales se observa como una franja oscura, delgada de 50 um aproximadamente, vecina a la unión cemento dentinaria y paralela a ella en toda su longitud. El aspecto granular se atribuyó a la existencia de numerosos espacios de dentina interglobular, que se originarían por la falta de mineralización de las haces de fibras colágenas de la zona más periférica de la dentina radicular. Por otra parte Seltzer y Bender (1970) refieren que su función es de protección del diente durante las fuerzas oclusales exageradas que son transmitidas de forma súbita de la dentina al ligamento periodontal.
Zonas de la Dentina
1-       Dentina del Manto
Es la primera dentina sintetizada por los odontoblastos recién diferenciados, constituye una delgada capa de 20 um de espesor que queda ubicada por debajo del esmalte y el cemento. La matriz orgánica de este tipo de dentina está formada por fibras de colágeno muy gruesa que se disponen en forma ordenada y regular. La dentina del manto posee abundante sustancia fundamental, rica en GAG sulfatadas, pero carece de DPP (fosforina dentinaria). Además presenta un número aumentado de túbulos, pues contiene las ramificaciones terminales de los mismos. 


2-       Dentina Circumpulpar
Una vez formada la dentina del manto, comienza a depositarse el resto de dentina, que se conoce como dentina circumpulpar. Esta forma el mayor volumen de dentina de la pieza dentaria, y se extiende desde la zona del manto hasta la predentina; su nombre proviene del hecho de que rodea a la pulpa. Las fibras colágenas son considerablemente más delgadas que las del manto, y se disponen irregularmente, formando una malla densa. La calcificación de esta dentina es de tipo globular y no lineal como ocurre en la dentina del manto. 34 59
3-       Predentina
Es una capa de dentina sin mineralizar, de 20 um a 30 um de ancho, situada entre los odontoblastos y la dentina circumpulpar. Está constituida por prolongaciones citoplasmáticas, acompañadas por fibras nerviosas amielínicas y matriz orgánica dentinaria. 34
La primera capa de matriz extracelular formada por los odontoblastos es predentina; a medida que esta se calcifica se forma nueva predentina. Así, dicha capa se mantiene durante toda vida del diente, como consecuencia de la actividad cada vez más lenta, pero continua, de los odontoblastos. La presencia de esta dentina es importante ya que constituye una fuente de producción continua de dentina. También es muy importante conocer que si la predentina se calcifica completamente, esta podría comenzar a ser resorbida por los odontoclastos. 

Dentinogenesis.

·         Generalidades:
La dentinogenesis es el conjunto de mecanismos por los cuales la papila dental elaborada, por medio de sus células especializadas, los odontoblastos, una matriz orgánica que más tarde se calcifica para formar la dentina.
En la dentinogenesis se pueden considerar 3 etapas:
A.     Elaboración de la matriz orgánica.
B.     Maduración de la matriz.
C.     Precipitación de sales minerales.

La formación de la dentina comienza en el estadio de campana avanzada. Se inicia en la zona del vértice de la papila dental que corresponde al área de las futuras cúspides o bordes incisales, desde donde continúan en dirección cervical para constituir así la dentina coronaria. El depósito de dentina radicular se produce con posterioridad y en sentido apical bajo la inducción de la vaina epitelial de Hertwing.

·         Ciclo vital de los odontoblastos.
Los odontoblastos se diferencian a partir de las células ectomesenquimaticas de la papila dental, bajo la influencia del epitelio interno del órgano del esmalte.
En esto ciclo hay diferentes etapas las cuales son:
1.       Células mesenquimaticas indiferenciadas.
2.       Preodontoblastos.
3.       Odontoblastos jóvenes.
4.       Odontoblastos secretores.

La diferenciación de las células ectomesenquimaticas va precedida de la progresiva maduración de los preameloblastos en ameloblastos jóvenes. Inmediatamente comienzan a incrementar su volumen, conteniendo progresivamente mayor cantidad de orgánulos, en especial, complejos de Golgi y retículo endoplasmatico rugoso (RER) encargados de la síntesis y maduración de las proteínas de la dentina.

Los preodontoblastos inician su diferenciación terminal hacia odontoblastos jóvenes, con una última división mitótica que supone la salida definitiva del ciclo celular y el nacimiento de dos nuevas células hijas. El huso mitótico de esta última división es perpendicular a la membrana basal, originando dos células superpuestas. La subyacente origina las denominadas células de Hohl o de reserva.

Los odontoblastos jóvenes así formados desarrollan sistemas de unión entre ellos de tipo adherente y comunicante y luego se polarizan. Como resultado el volumen celular aumenta y la célula se hace cilíndrica y el núcleo se desplaza hacia la zona distal opuesta al polo secretor. En el polo próximo al secretor se observa también una prolongación única y de mayor tamaño que se denomina proceso odontoblastico y que caracteriza al odontoblastos joven. El odontoblastos joven incrementa su volumen y adopta una morfología más cilíndrica.
Inmediatamente el odontoblasto inicia su actividad secretora y se denomina a partir de ese momento odontoblasto secretor.
Una vez formada la predentina, el odontoblasto contribuye a la primera mineralización de la misma y a su transformación en matriz dentinaria calcificada. El odontoblasto se desplaza hacia la cavidad pulpar, recibe la denominación de odontoblasto maduro, este continúa contribuyendo al proceso de síntesis y mineralización y también contribuye con el mantenimiento de la matriz dentaria. Son llamados odontoblastos de transición a estas células que presentan aspectos involutivos con disminución de su actividad dentinogenética.

En el proceso de formación y mineralización de la dentina del manto y de la dentina circumpulpar intervienen las proteínas específicas de la matriz dentaria, la DMP-1, la DSP y la DPP. Dichas proteínas sintetizadas por los odontoblastos secretor y maduro, participan en distintas fases de proceso.

La DMP-1 es una proteína que en su forma nativa inhibe la mineralización facilitando la formación de la predentina. La defosforilación y la escisión del DMP-1 en dos fragmentos de 37 y 57 kd, debida a la enzima PHEX es un momento clave de la dentinogenesis, pues se relaciona con el comienzo de la mineralización.

La proteína DSPP elaborada por el odontoblasto se escinde también en dos proteína, las DSP y la DPP, relacionadas ambas con el proceso de mineralización y, más concretamente, con el inicio de la nucleación del mineral y el control del crecimiento de los cristales de hidroxiapatita.

La evolución y la maduración de los odontoblastos se inician en el vértice de la papila, progresando hacia el asa cervical, de ahí que es posible observar en un preparado de germen dentario, los odomtoblastos en unos distintos estadios de maduración.

En el proceso de diferenciación de los odontoblastos intervienen numerosos factores. En dicho proceso, que tiene lugar en cada diente según un patrón espacio-temporal especifico, participan el epitelio dental interno, la membrana basal, los componentes de la matriz extracelular existentes en la papila y distintos factores de crecimiento. En este sentido se postula que el TGF-β (factor de crecimiento), sintetizado por los preameloblastos o ameloblastos jóvenes y adecuadamente activado en el seno de la membrana basal, interactuaría con receptores existentes en la superficie de los preodontoblastos. El incremento en la expresión de estos compuestos constituye un prerrequisito fundamental para la diferenciación terminal del odontoblasto, ya que este intervendría en la regulación de la síntesis de la predentina y en la reorganización del citoesqueleto y en consecuencia en la polaridad celular.

·         Formación de la dentina del manto
La predentina corresponde a la dentina del manto, se describía como el primer indicio de dentinogenesis la aparición de fibras reticulares entre los cuerpos de los odontoblastos, las cuales en si extremo se abren en abanico, formando la matriz fibrosa de la primera dentina. Estas fibras, denominadas fibras de von Korff, parecen originarse a partir de la región subodontoblastica y se caracterizan por ser argirofilas. Según esta interpretación, la primera matriz dentinaria formada tendría origen en la papila dentaria y el resto, en los odontoblastos.

Los odontoblastos, una vez elaborada dicha predentina, participan en el proceso de mineralización de la siguiente manera:
1.       Captando y almacenando calcio.
2.       Elevando la concentración local de iones fosfatos, mediante la acción de fosfatasa alcalina que se localiza en su superficie y se difunde en la matriz extracelular.
3.       Formando las denominadas vesículas matriciales.
·         Formación de la dentina circumpulpar.
A medida que se calcifica la dentina del manto, los odontoblastos (que son odontoblastos maduros) continúan produciendo matriz orgánica para formar el resto de la dentina primaria, es decir, la dentina circumpulpar.
La matriz extracelular de la dentina circumpulpar difiere de la anterior ya que las fibras colágenas son más finas y se disponen irregularmente, formando una red perpendicular a los túbulos dentinarios. La sustancia amorfa se produce, por los odontoblastos únicamente.

La calcificación de la dentina circumpulpar también es diferente en varios aspectos, en relación a la dentina del manto, ya que no se forman vesículas matriciales, y la mineralización sigue un patrón globular. También se produce aposición de cristales de hidroxiapatita en varios puntos a la vez, formándose núcleos de cristalización globulares (calcosferitos) que más tarde se fusionan con sus vecinos. Si esta fusión no se completa, se constituyen la dentina interglobular. La secuencia de formación de la dentina circumpulpar consiste en la secreción por el odontoblasto de colágeno y de proteoglucanos en la zona próxima a su cuerpo celular. El colágeno en la región de la predentina configura una red fibrilar y los proteoglucanos desarrollan aquí su actividad funcional.

La dentina circumpulpar madura está más calcificada que la del manto, pero su estructura está más calcificada que la del manto, pero su estructura histológica es similar, ambas tienen matriz calcificada, que constituyen la dentina intertubular, atravesada por túbulos dentinarios. En el interior de esos túbulos, la actividad secretora de los odontoblastos lleva progresivamente a la formación de la dentina peritubular, que va produciendo el diámetro de los mismos. La dentina circumpulpar ocupa gran volumen en el diente.

·         Formación de la dentina radicular.
La dentinogenesis de la raíz se inicia una vez que se ha completado la formación del esmalte y ya se encuentra avanzada la deposición de la dentina coronaria.
Los odontoblastos radiculares se diferencian a partir de las células ectomesenquimaticas de la periferia de la papila, bajo la inducción del epitelio interno del órgano del esmalte, que conjuntamente con el epitelio externo, constituyen la vaina de Hertwig, órgano de modelar la raíz.
Existen algunas variantes en la dentina del manto radicular; las gruesas fibras colágenas son paralelas entre si y paralelas a la interfase dentina-cemento (perpendicular a los túbulos dentinarios).
El patrón de mineralización es semejante, pero los calcosferitos son más pequeños.
·         Clasificación histogenetica de la dentina.
En los dientes humanos se reconocen desde el punto de vista de su formación tres tipos de dentina:
1.       La dentina primaria y la secundaria que se forman fisiológicamente en todas las piezas dentarias.
2.       La dentina terciaria que se produce como respuesta ante una agresión o noxa.

Dentina Primaria
Es la que se forma primero y representa la mayor parte de esta, delimitando la cámara pulpar de los dientes ya formados. Se considera dentina primaria la que se deposita desde que comienzan las primeras etapas de la dentinogenesis hasta que el diente entra en oclusión o sea que se pone en contacto con su antagonista.
Cuando el volumen de la pulpa disminuye como consecuencia de la formación de la dentina primaria, los odontoblastos modifican su distribución y se organizan en varios estratos en la zona coronaria.

Dentina Secundaria
Es producida después que se ha completado la formación de la raíz del diente. Se consideraba sintetizada a partir del momento en que el diente entra en oclusión, pero se ha demostrado que también se halla presente en dientes que aun no han erupcionado o están retenidos. Su producción continua durante toda la vida del diente, también se denomina dentina Adventicial, regular o fisiológica.
La dentina secundaria se forma por dentro de la dentina circumpulpar primaria en toda la periferia de la cámara pulpar, alcanzando mayor espesor en el piso, techo y paredes, mientras que es más delgada en los cuernos y los ángulos diedros que los unen.
La disminución del volumen de la pulpa, como resultado de la formación de dentina secundaria, tiene como consecuencia la disminución del número de odontoblastos por un mecanismo de apoptosis.
Dentina Terciaria
Esta dentina se conoce como dentina reparativa, reaccional, irregular o patológica. Se forma más internamente, deformando la cámara, pero solo en los sitios donde existe una noxa o estimulo localizado. Se produce odontoblastos directamente implicados por el estimulo nocivo, de manera que sea posible aislar la pulpa de la zona afectada.
La dentina reaccional o reactiva y la dentina reparativa. La dentina reaccional es la dentina terciaria segregada por los odontoblastos terminales postmitoticos llamados también odontoblastos primitivos.
La dentina reparativa es la dentina terciaria elaborada por una nueva generación de odontoblastos, denominados, por algunos autores, células odontoblastoides, que se originan a partir de las células pulpares de reserva. Estos nuevos odontoblastos surgen, tras la muerte de los odontoblastos terminales postmitoticos por la acción de un estimulo nocivo grave.
La osteocalcina, la osteopontina, la osteonectina y la sialiproteina dentinaria participan también en distintas fases de este proceso de dentinogenesis reparativa.
Aunque la dentina terciaria constituye una protección pulpar de acuerdo con su espesor, la pulpa subyacente a la dentina terciaria puede inflamarse y su normalización dependerá de la intensidad y la duración del irritante, la extensión del tejido pulpar dañado y el estado previo de la pulpa. Los protectores pulpares inducen la diferenciación de las células ectomesenquimaticas o células madres pulpares cercanas a la zona afectada, las cuales se transforman en odontoblastos y elaboran dentina de cicatrización; la respuesta depende, de la vitalidad de la pieza dentaria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario