LA DENTINA
La dentina, llamada también sustancia ebúrnea o
marfil, es el eje estructural del diente y constituye el tejido mineralizado
que conforma el mayor volumen de la pieza dentaria. La porción coronaria de la
dentina está recubierta a manera de casquete por el esmalte, mientras que la
región radicular esta tapizada por el cemento. Interiormente, la dentina
delimita una cavidad, denominada cámara pulpar, que contiene la pulpa dental
que es el único tejido blando del diente.
El espesor de la dentina varía según la pieza
dentaria: en los incisivos inferiores es mínimo (1 a 1,5mm), mientras que en
caninos y molares es de 3mm, aproximadamente.
En la estructura de la dentina podemos distinguir
dos componentes básicos: la matriz mineralizada y los conductos o túbulos
dentinarios que la atraviesan en todo su espesor y que alojan a los procesos
odontoblasticos. Dichos procesos odontoblasticos son las largas prolongaciones
citoplasmáticas de las células especializadas llamadas odontoblastos, cuyos
cuerpos se ubican en la región más periférica de la pulpa. Estas células
producen la matriz colágeno de la dentina y también participan en el proceso de
mineralización de la misma, siendo, por tanto, responsables de la formación y
del mantenimiento de la dentina.
Los cuerpos celulares de los odontoblastos están
separados de la dentina mineralizada por una zona de matriz orgánica no
mineralizada denomina predentina.
Propiedades
Color: la dentina
presenta un color blanco amarillento,
puede variar de un individuo a otro y, también, a lo largo de la vida. Como el
esmalte es translucido, por su alto grado de mineralización, el color del
diente lo aporta generalmente, la dentina.
Puede depender, del grado de mineralización, de la
vitalidad pulpar, de la edad y de los pigmentos, estos pueden tener origen
endógeno o exógeno. Los pigmentos endógenos provienen, por ejemplo, de la
degradación de la hemoglobina en los casos de hemorragias pulpares por
traumatismo y acción medicamentosa, que
también ocasiona tonos grisáceos. Los pigmentos exógenos pueden provenir de
obturaciones metálicas.
Translucidez: la dentina es menos
translucida que el esmalte, debido a su menor grado de mineralización, pero en
las regiones apicales, donde el espesor de la dentina es mínimo, puede verse
por transparencia el conducto radicular.
Dureza: está determinada
por su grado de mineralización. Es mucho menor que la del esmalte y algo mayor
que la del hueso y el cemento. En dientes de personas jóvenes, la dureza de la
dentina es similar a la de la amalgama de plata.
Radioopacidad: depende del
contenido mineral y es menor que la del esmalte y algo superior a la del hueso
y el cemento. Por su baja radioopacidad, la dentina aparece en las placas
radiográficas sensiblemente más oscura que el esmalte.
Elasticidad: la elasticidad
propia de la dentina tiene gran importancia funcional, ya que permite como
estar la rigidez del esmalte, amortiguando los impactos masticatorios. La
elasticidad varía en función del porcentaje de sustancia orgánica y al agua que
contiene.
Permeabilidad: la dentina tiene
más permeabilidad que el esmalte debido a la presencia de los túbulos
dentarios, que permiten el paso a distintos elementos o solutos, que la
atraviesan con relativa facilidad. Se han descrito dos mecanismos de transporte
a través de los túbulos: por difusión o por presión de los fluidos
intersticiales de la pulpa. El movimiento del fluido a través de los túbulos es
tanto centrífugo como centrípeto. Dicho movimiento es el responsable del
estimulo hidrodinámico en el que se sustenta la teoría de bramstrom para
explicar el dolor dental. La permeabilidad dentinaria es una de las propiedades
de mayor importancia en la práctica clínica por el sistema de adhesión de los
biomateriales.
Composición química
Matriz
orgánica:
El colágeno que se sintetiza en el odontoblasto,
representa el 90% de la matriz. El colágeno tipo I y I trímero representa el
98% del colágeno y los colágenos tipo III y IV , el 1-2% y 1%
respectivamente.los colágenos tipo IV y VI se han descrito en muy pequeñas
proporciones y en diferentes circunstancias. El colágeno tipo III se segrega en
casos de dentina opalescente y ocasionalmente está presente en la denominada
dentina peritubular; el de tipo IV, en los momentos iniciales de la
dentinogenesis, cuando existe una membrana basal que separa la dentina no
mineralizada de los ameloblastos secretores y finalmente los de tipo V y VI se
han descrito en distintas regiones de la predentina.
En la dentina orgánica de la dentina se han
detectado proteínas no colagenas que representan el 10% del total. Destacan
entre ellas las proteínas fosforiladas de la matriz que se agrupan con la
denominación de SIBLINGs y que son glucoproteínas pequeñas relacionadas con
integrina.
Destacan:
La fosfoforina dentinaria (DPP) que, tras el
colágeno, es el componente más abundante de la dentina. También la
sialoproteina dentinaria (DSP), la sialofosfoproteina dentaria (DSPP), y la
proteína de la matriz dentinaria 1 (DMP1).
Los genes vinculados a la síntesis de estos
compuestos están ubicados en el cromosoma 4.
Los proteoglucanos, formados por proteínas y
glucosaminoglucanos están presentes también en la matriz dentinaria. El
condrotin 4-sulfato (CS-4) y el condroitin 6-sulfato (CS-6) son los GAG más
frecuentes. Los GAG tienen mayor presencia en premolares y en molares.
Proteínas del suero, como la albumina,
fosfolipidos, metaloproteinasas e, incluso, amelogeninas y factores de
crecimiento, posiblemente, inmovilizados durante la dentinogenesis.
Matriz
inorgánica:
Está compuesta por cristales de hidroxiapatita
similares, químicamente, a los del esmalte, cemento y hueso. Por su tamaño se
diferencian de los grandes cristales del esmalte, ya que los cristales de
dentina son pequeños y delgados, más parecidos a los que se encuentran en el
tejido óseo.
Los cristales se orientan de forma paralela a las
fibras de colágeno de la matriz dentaria, disponiéndose entre las fibras
(70-75%) y, también, dentro de las mismas (25-30%), ya que ocupan los espacios
entre las moléculas de colágeno que la forman.
Además de los cristales de hidroxiapatita hay
cierta cantidad de fosfato amorfos, carbonatos, sulfatos y oligoelementos, como
flúor, cobre, zinc, hierro, magnesio entre otros.
Estructura histológica de la
dentina
Unidades
estructurales básicas
v Túbulos dentarios:
Son estructuras cilíndricas delgadas que se
extienden por todo el espesor de la dentina desde la pulpa hasta la unión
amelodentinaria o cementodentaria. Su longitud promedio oscila entre 1.5 y 2mm,
y que el conjunto de todos ellos constituyen un verdadero sustrato estructural
de carácter microtubular. La pared del túbulo está formada por dentina
peritubular o tubular y está constituida por una matriz mineralizada que ofrece
una estructura y una composición química característica. Los túbulos alojan en
su interior la prolongación odontoblastico y la pared del túbulo hay un espacio
denominado espacio peroprocesal, que está ocupado por el licor o fluido
dentinal. El proceso odontoblastico y el licor son los responsables de la
vitalidad de la dentina. Este espacio permite que el fluido se difunda en forma
bidireccional, utiliza la vía centrifuga para nutrir la periferia de la dentina
y la vía centrípeta para conducir los estímulos o distintos elementos hacia la
región pulpar.
o
Morfología: los conductos o
túbulos de la dentina coronaria siguen un trayecto doblemente curvo, en forma
de <<S>> itálica; la curvatura mas externa de dicha S es de
convexidad coronaria y las mas interna, de convexidad apical. En las zonas
cuspideas o incisales, el trayecto es prácticamente rectilíneo. En la región
radicular, los túbulos describen una sola curvatura poco pronunciada, de
convexidad apical; en las proximidades del ápice radicular son prácticamente
rectos.
Estas trayectorias se denominan
curvaturas primarias de los túbulos y de originan como consecuencia del
apiñamiento progresivo de los odontoblastos durante la formación de la dentina.
En efecto, a medida que los odontoblastos producen sucesivas capas de dentina,
la cámara pulpar se reduce y los cuerpos de los odontoblastos van siendo
desplazados hacia el interior del diente, mientras sus prolongaciones quedan
dentro de los túbulos dentarios. Esto se conoce como “migración de los
odontoblastos”. Como resultado de este apiñamiento hay muchos más túbulos
dentarios por unidades de superficie en las zonas de dentina próximas a la
pulpa, mientras que en las regiones más externas de la dentina, su número es
menor.
El diámetro de los túbulos en
general también varia siendo más anchos en la proximidad de la pulpa y
alcanzando hasta 5um de diámetro y más estrechos en la zona periférica.
Existen también megatubulos en
ciertas áreas de la dentina que incrementan localmente la permeabilidad. En
todo su recorrido, los túbulos dentarios presentan curvaturas secundarias de forma sinusoidal.
o
Pared de los
túbulos dentarios
Los túbulos están rodeados por
un anillo o pared denominado dentina peritubular, tubular o matriz peritubular,
muy mineralizado. La formación de la dentina peritubular se produce cuando se
termina de completar la mineralización de la dentina intertubular. El área de
la dentina intertubular también varía según la profundidad de la dentina que es
aproximadamente un 12% en la predentina y de un 96% a nivel de la CAD. Estas
características histológicas determinan el índice de permeabilidad dentaria que
es mayor cerca de la cámara pulpar y de los cuernos pulpares.
La materia orgánica de la misma
está formada por sustancias no colágenos, como glucoproteinas, proteoglucanos y
lípidos. Se trata además de una dentina muy mineralizada cuyos cristales de
hidroxiapatita son ricos en carbonato, magnesio y fosfato cálcico amorfo. Esta
tiene tres zonas:
o
La
zona hipomineralizada externa: se trata de la región más externa de la dentina
peritubular y consiste en una interfase de menor mineralización entre la
dentina peritubular y la dentina intertubular.
o
La
zona hipermineralizada media: es la que presenta mayor espesor y un grado más
alto de mineralización.
o
La
zona hipomineralizada interna: es la última zona que se forma y por ello esta
menos mineralizada que el resto, esta dentina es la que se puede obliterar el conductillo.
o
Contenido de los
túbulos dentarios:
El
interior está ocupado por la prolongación odontoblastica aunque entre dicha
prolongación y la pared del túbulo existe un espacio estrecho ocupado por un
líquido tisular rico en sodio y pobre en potasio. El fluido dentario es un
filtrado del plasma sanguíneo pulpar y su composición química es, por ello,
similar en albuminas y globulinas, si bien solo contiene la quinta parte de la
concentración existente en el plasma.
El
fluido tisular de la dentina que se comunica con el de la pulpa, circula por el
espacio periprocesal ocupando las zonas que dejan libres los odontoblastos. El
volumen del líquido tisular es de un 10% del volumen de la dentina. Al exponer
los túbulos se produce un movimiento del líquido no solo en superficie, sino
también en profundidad que presiona las fibras nerviosas dentales e inicia el
dolor.
La
existencia de los túbulos dentarios determina que la dentina sea muy permeable.
También son una vía de ingreso rápido de microorganismos provenientes de una
caries.
v Matriz intertubular
o dentina intertubular
Se distribuye entre las paredes de los túbulos
dentinarios y componente fundamental son las fibras de colágeno que constituyen
una malla fibrilar entre la cual y sobre la cual se depositan los cristales de
hidroxiapatita semejantes a los
existentes en la dentina peritubular.
La disminución en la dureza de la dentina en la
proximidad de la pulpa puede por tanto atribuirse a la disminución de la dureza
de la dentina intertubular y tanto al incremento en el numero de túbulos por
área que existe en la zona de la dentina más próxima a la pulpa. En la matriz
intertubular pueden detectarse todos los componentes que constituyen la materia
orgánica de la dentina.
-Líneas Incrementales
La dentina al igual que el hueso crece por aposición, este crecimiento
es el que determina la formación de las líneas incrementales. Estas líneas
corren en ángulo recto respecto a los túbulos dentinarios y marcan el patrón
rítmico normal de la aposición de dentina en dirección interna y hacia la raíz.
Las menores líneas incrementales que pueden ser distinguibles son las
líneas incrementales de Von Ebner. Ellas representan el patrón diario de
formación de dentina, se hallan separadas por una distancia regular, que es de
unos 6 um en la corona y de unos 3.5 um en la raíz. Esta diferencia se debe a
que la formación de la dentina en la corona es más rápida que en la raíz.
Otro tipo de líneas incrementales son las de Owen. Estas líneas mayores
son irregulares en grosor y espaciamiento. Owen las describió originalmente
como una coincidencia de las curvaturas secundarias entre los túbulos
dentinarios vecinos, pero actualmente se dice que son alteraciones en el
proceso de calcificación de la dentina.
-Dentina Interglobular
La dentina interglobular es el término utilizado para describir zonas de
dentina no mineralizada o hipomineralizada que persisten dentro de la dentina
madura. Esta se encuentra principalmente en la dentina circumpulpar, justo por
debajo de la dentina del manto. 55 59 47. Como resultado de algunas
enfermedades como deficiencias hormonales o nutricionales, la mineralización de
la dentina se ve afectada y se produce un aumento de las áreas de la dentina
interglobular. 20
Mjör I (1985) señala que la dentina integlobular se forma durante la
dentinogénesis y que representa islas no mineralizadas de tejido que puede ser
producto de muchos factores locales y sistémicos.
-Zona Granulosa De Tomes
Se encuentra en toda la periferia de la dentina radicular. En cortes
longitudinales se observa como una franja oscura, delgada de 50 um
aproximadamente, vecina a la unión cemento dentinaria y paralela a ella en toda
su longitud. El aspecto granular se atribuyó a la existencia de numerosos
espacios de dentina interglobular, que se originarían por la falta de
mineralización de las haces de fibras colágenas de la zona más periférica de la
dentina radicular. Por otra parte
Seltzer y Bender (1970) refieren que su función es de protección del diente
durante las fuerzas oclusales exageradas que son transmitidas de forma súbita
de la dentina al ligamento periodontal.
Zonas de la Dentina
1- Dentina del Manto
Es la primera dentina sintetizada por los odontoblastos recién
diferenciados, constituye una delgada capa de 20 um de espesor que queda
ubicada por debajo del esmalte y el cemento. La matriz orgánica de este tipo de
dentina está formada por fibras de colágeno muy gruesa que se disponen en forma
ordenada y regular. La dentina del manto posee abundante sustancia fundamental,
rica en GAG sulfatadas, pero carece de DPP (fosforina dentinaria). Además
presenta un número aumentado de túbulos, pues contiene las ramificaciones
terminales de los mismos.
2- Dentina Circumpulpar
Una vez formada la dentina del manto, comienza a depositarse el resto de
dentina, que se conoce como dentina circumpulpar. Esta forma el mayor volumen
de dentina de la pieza dentaria, y se extiende desde la zona del manto hasta la
predentina; su nombre proviene del hecho de que rodea a la pulpa. Las fibras
colágenas son considerablemente más delgadas que las del manto, y se disponen
irregularmente, formando una malla densa. La calcificación de esta dentina es
de tipo globular y no lineal como ocurre en la dentina del manto. 34 59
3- Predentina
Es una capa de dentina sin mineralizar, de 20 um a 30 um de ancho,
situada entre los odontoblastos y la dentina circumpulpar. Está constituida por
prolongaciones citoplasmáticas, acompañadas por fibras nerviosas amielínicas y
matriz orgánica dentinaria. 34
La primera capa de matriz extracelular formada por los odontoblastos es
predentina; a medida que esta se calcifica se forma nueva predentina. Así,
dicha capa se mantiene durante toda vida del diente, como consecuencia de la
actividad cada vez más lenta, pero continua, de los odontoblastos. La presencia
de esta dentina es importante ya que constituye una fuente de producción
continua de dentina. También es muy importante conocer que si la predentina se
calcifica completamente, esta podría comenzar a ser resorbida por los
odontoclastos.
Dentinogenesis.
·
Generalidades:
La
dentinogenesis es el conjunto de mecanismos por los cuales la papila dental
elaborada, por medio de sus células especializadas, los odontoblastos, una
matriz orgánica que más tarde se calcifica para formar la dentina.
En la
dentinogenesis se pueden considerar 3 etapas:
A.
Elaboración
de la matriz orgánica.
B.
Maduración
de la matriz.
C.
Precipitación
de sales minerales.
La
formación de la dentina comienza en el estadio de campana avanzada. Se inicia
en la zona del vértice de la papila dental que corresponde al área de las
futuras cúspides o bordes incisales, desde donde continúan en dirección
cervical para constituir así la dentina coronaria. El depósito de dentina
radicular se produce con posterioridad y en sentido apical bajo la inducción de
la vaina epitelial de Hertwing.
·
Ciclo vital de los
odontoblastos.
Los odontoblastos se
diferencian a partir de las células ectomesenquimaticas de la papila dental,
bajo la influencia del epitelio interno del órgano del esmalte.
En esto ciclo hay
diferentes etapas las cuales son:
1.
Células
mesenquimaticas indiferenciadas.
2.
Preodontoblastos.
3.
Odontoblastos
jóvenes.
4.
Odontoblastos
secretores.
La diferenciación de
las células ectomesenquimaticas va precedida de la progresiva maduración de los
preameloblastos en ameloblastos jóvenes. Inmediatamente comienzan a incrementar
su volumen, conteniendo progresivamente mayor cantidad de orgánulos, en
especial, complejos de Golgi y retículo endoplasmatico rugoso (RER) encargados
de la síntesis y maduración de las proteínas de la dentina.
Los preodontoblastos
inician su diferenciación terminal hacia odontoblastos jóvenes, con una última
división mitótica que supone la salida definitiva del ciclo celular y el
nacimiento de dos nuevas células hijas. El huso mitótico de esta última
división es perpendicular a la membrana basal, originando dos células
superpuestas. La subyacente origina las denominadas células de Hohl o de
reserva.
Los odontoblastos
jóvenes así formados desarrollan sistemas de unión entre ellos de tipo
adherente y comunicante y luego se polarizan. Como resultado el volumen celular
aumenta y la célula se hace cilíndrica y el núcleo se desplaza hacia la zona
distal opuesta al polo secretor. En el polo próximo al secretor se observa
también una prolongación única y de mayor tamaño que se denomina proceso
odontoblastico y que caracteriza al odontoblastos joven. El odontoblastos joven
incrementa su volumen y adopta una morfología más cilíndrica.
Inmediatamente el
odontoblasto inicia su actividad secretora y se denomina a partir de ese
momento odontoblasto secretor.
Una vez formada la
predentina, el odontoblasto contribuye a la primera mineralización de la misma
y a su transformación en matriz dentinaria calcificada. El odontoblasto se
desplaza hacia la cavidad pulpar, recibe la denominación de odontoblasto
maduro, este continúa contribuyendo al proceso de síntesis y mineralización y
también contribuye con el mantenimiento de la matriz dentaria. Son llamados
odontoblastos de transición a estas células que presentan aspectos involutivos
con disminución de su actividad dentinogenética.
En el proceso de
formación y mineralización de la dentina del manto y de la dentina circumpulpar
intervienen las proteínas específicas de la matriz dentaria, la DMP-1, la DSP y
la DPP. Dichas proteínas sintetizadas por los odontoblastos secretor y maduro,
participan en distintas fases de proceso.
La DMP-1 es una
proteína que en su forma nativa inhibe la mineralización facilitando la
formación de la predentina. La defosforilación y la escisión del DMP-1 en dos
fragmentos de 37 y 57 kd, debida a la enzima PHEX es un momento clave de la
dentinogenesis, pues se relaciona con el comienzo de la mineralización.
La proteína DSPP
elaborada por el odontoblasto se escinde también en dos proteína, las DSP y la
DPP, relacionadas ambas con el proceso de mineralización y, más concretamente,
con el inicio de la nucleación del mineral y el control del crecimiento de los
cristales de hidroxiapatita.
La evolución y la
maduración de los odontoblastos se inician en el vértice de la papila,
progresando hacia el asa cervical, de ahí que es posible observar en un
preparado de germen dentario, los odomtoblastos en unos distintos estadios de
maduración.
En el proceso de
diferenciación de los odontoblastos intervienen numerosos factores. En dicho
proceso, que tiene lugar en cada diente según un patrón espacio-temporal
especifico, participan el epitelio dental interno, la membrana basal, los
componentes de la matriz extracelular existentes en la papila y distintos
factores de crecimiento. En este sentido se postula que el TGF-β
(factor de crecimiento), sintetizado por los preameloblastos o ameloblastos
jóvenes y adecuadamente activado en el seno de la membrana basal, interactuaría
con receptores existentes en la superficie de los preodontoblastos. El
incremento en la expresión de estos compuestos constituye un prerrequisito
fundamental para la diferenciación terminal del odontoblasto, ya que este
intervendría en la regulación de la síntesis de la predentina y en la
reorganización del citoesqueleto y en consecuencia en la polaridad celular.
·
Formación de la dentina del manto
La predentina corresponde a la dentina del
manto, se describía como el primer indicio de dentinogenesis la aparición de
fibras reticulares entre los cuerpos de los odontoblastos, las cuales en si
extremo se abren en abanico, formando la matriz fibrosa de la primera dentina.
Estas fibras, denominadas fibras de von Korff, parecen originarse a partir de
la región subodontoblastica y se caracterizan por ser argirofilas. Según esta
interpretación, la primera matriz dentinaria formada tendría origen en la
papila dentaria y el resto, en los odontoblastos.
Los odontoblastos, una vez elaborada dicha
predentina, participan en el proceso de mineralización de la siguiente manera:
1.
Captando y almacenando calcio.
2.
Elevando la concentración local de iones
fosfatos, mediante la acción de fosfatasa alcalina que se localiza en su
superficie y se difunde en la matriz extracelular.
3.
Formando las denominadas vesículas
matriciales.
·
Formación de la dentina circumpulpar.
A medida que se calcifica la dentina del
manto, los odontoblastos (que son odontoblastos maduros) continúan produciendo
matriz orgánica para formar el resto de la dentina primaria, es decir, la
dentina circumpulpar.
La matriz extracelular de la dentina
circumpulpar difiere de la anterior ya que las fibras colágenas son más finas y
se disponen irregularmente, formando una red perpendicular a los túbulos
dentinarios. La sustancia amorfa se produce, por los odontoblastos únicamente.
La calcificación de la dentina circumpulpar
también es diferente en varios aspectos, en relación a la dentina del manto, ya
que no se forman vesículas matriciales, y la mineralización sigue un patrón
globular. También se produce aposición de cristales de hidroxiapatita en varios
puntos a la vez, formándose núcleos de cristalización globulares
(calcosferitos) que más tarde se fusionan con sus vecinos. Si esta fusión no se
completa, se constituyen la dentina interglobular. La secuencia de formación de
la dentina circumpulpar consiste en la secreción por el odontoblasto de
colágeno y de proteoglucanos en la zona próxima a su cuerpo celular. El
colágeno en la región de la predentina configura una red fibrilar y los
proteoglucanos desarrollan aquí su actividad funcional.
La dentina circumpulpar madura está más
calcificada que la del manto, pero su estructura está más calcificada que la
del manto, pero su estructura histológica es similar, ambas tienen matriz
calcificada, que constituyen la dentina intertubular, atravesada por túbulos
dentinarios. En el interior de esos túbulos, la actividad secretora de los
odontoblastos lleva progresivamente a la formación de la dentina peritubular,
que va produciendo el diámetro de los mismos. La dentina circumpulpar ocupa
gran volumen en el diente.
·
Formación de la dentina radicular.
La dentinogenesis de la raíz se inicia una
vez que se ha completado la formación del esmalte y ya se encuentra avanzada la
deposición de la dentina coronaria.
Los odontoblastos radiculares se
diferencian a partir de las células ectomesenquimaticas de la periferia de la
papila, bajo la inducción del epitelio interno del órgano del esmalte, que
conjuntamente con el epitelio externo, constituyen la vaina de Hertwig, órgano de
modelar la raíz.
Existen algunas variantes en la dentina del
manto radicular; las gruesas fibras colágenas son paralelas entre si y
paralelas a la interfase dentina-cemento (perpendicular a los túbulos
dentinarios).
El patrón de mineralización es semejante,
pero los calcosferitos son más pequeños.
·
Clasificación histogenetica de la dentina.
En los dientes humanos se reconocen desde
el punto de vista de su formación tres tipos de dentina:
1.
La dentina primaria y la secundaria que se
forman fisiológicamente en todas las piezas dentarias.
2.
La dentina terciaria que se produce como
respuesta ante una agresión o noxa.
Dentina Primaria
Es la que se forma primero y representa la
mayor parte de esta, delimitando la cámara pulpar de los dientes ya formados.
Se considera dentina primaria la que se deposita desde que comienzan las
primeras etapas de la dentinogenesis hasta que el diente entra en oclusión o
sea que se pone en contacto con su antagonista.
Cuando el volumen de la pulpa disminuye
como consecuencia de la formación de la dentina primaria, los odontoblastos
modifican su distribución y se organizan en varios estratos en la zona
coronaria.
Dentina Secundaria
Es producida después que se ha completado
la formación de la raíz del diente. Se consideraba sintetizada a partir del
momento en que el diente entra en oclusión, pero se ha demostrado que también
se halla presente en dientes que aun no han erupcionado o están retenidos. Su
producción continua durante toda la vida del diente, también se denomina dentina
Adventicial, regular o fisiológica.
La dentina secundaria se forma por dentro
de la dentina circumpulpar primaria en toda la periferia de la cámara pulpar,
alcanzando mayor espesor en el piso, techo y paredes, mientras que es más
delgada en los cuernos y los ángulos diedros que los unen.
La disminución del volumen de la pulpa,
como resultado de la formación de dentina secundaria, tiene como consecuencia
la disminución del número de odontoblastos por un mecanismo de apoptosis.
Dentina Terciaria
Esta dentina se conoce como dentina
reparativa, reaccional, irregular o patológica. Se forma más internamente,
deformando la cámara, pero solo en los sitios donde existe una noxa o estimulo
localizado. Se produce odontoblastos directamente implicados por el estimulo nocivo,
de manera que sea posible aislar la pulpa de la zona afectada.
La dentina reaccional o reactiva y la
dentina reparativa. La dentina reaccional es la dentina terciaria segregada por
los odontoblastos terminales postmitoticos llamados también odontoblastos
primitivos.
La dentina reparativa es la dentina
terciaria elaborada por una nueva generación de odontoblastos, denominados, por
algunos autores, células odontoblastoides, que se originan a partir de las
células pulpares de reserva. Estos nuevos odontoblastos surgen, tras la muerte
de los odontoblastos terminales postmitoticos por la acción de un estimulo
nocivo grave.
La osteocalcina, la osteopontina, la
osteonectina y la sialiproteina dentinaria participan también en distintas
fases de este proceso de dentinogenesis reparativa.
Aunque la dentina terciaria constituye una
protección pulpar de acuerdo con su espesor, la pulpa subyacente a la dentina
terciaria puede inflamarse y su normalización dependerá de la intensidad y la
duración del irritante, la extensión del tejido pulpar dañado y el estado
previo de la pulpa. Los protectores pulpares inducen la diferenciación de las
células ectomesenquimaticas o células madres pulpares cercanas a la zona
afectada, las cuales se transforman en odontoblastos y elaboran dentina de
cicatrización; la respuesta depende, de la vitalidad de la pieza dentaria.
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